El proyecto de La Resolutiva plantea la organización como un acto político, filosófico y poético donde la persona reflexiona sobre cómo relacionarse con su entorno físico más cercano y todo lo que eso supone a nivel emocional y social.
Me llamo Elisa Martinez , me gradué en Bellas Artes en la especialidad de escultura y he trabajado como directora de arte y producción en audiovisuales y eventos, en escenografía y atrezzo para teatro, montando exposiciones y también creando piezas como artista visual.
Aunque nací en Palma viví muchos años en Barcelona a la que considero mi segundo hogar, en el 2016 vuelvo a Mallorca y empiezo a acercarme a la organización y al home staging.
Hacía años que mi intuición me decía que debía existir la profesión de “ordenadora”, y en esa época encontré la página de AOPE, de la que ahora soy socia, ese momento me llenó de emoción e ilusión. Dos años más tarde decidí buscar opciones de formación en organización, necesitaba confirmar que lo que estaba haciendo era correcto y me decidí por La Escuela de Orden. Aunque no tenía mucho tiempo y por desgracia no podía seguir todas las clases en directo, sentía que era el momento, conseguí certificarme y guardo como un tesoro la información de valor de las clases, el espíritu cooperador de la escuela y el contacto con algunas compañeras.

Unos meses después nacía el proyecto de La Resolutiva que no deja de darme alegrías y aprendizajes y donde la creatividad, la formación y la experiencia se unen para crear el decorado de la vida de las personas que se acercan, un decorado lleno de personalidad, trucos, movimiento, fluidez y sobre todo practicidad haciendo sus vidas más fáciles y placenteras.
En mi opinión la organización debe ser dinámica y creativa. El oficio de atrezzista y mis herramientas me acompañan rediseñando espacios y adaptando muebles a través de lo que yo llamo bricolaje con amor. No importa si trabajas en una casa lujosa o un piso pequeño, el servicio y la atención se focaliza en las personas y en la transformación del espacio mental a partir del espacio físico. Me planteo la labor de organizadora desde la responsabilidad, pero también desde la diversión, el placer y las fortalezas.
Los talleres de planificación, organización e iniciación al bricolaje enfocados a mujeres que imparto no solo me ayudan a tomar la temperatura de la profesión sino a confirmar que queda un camino por recorrer para integrar la escucha interna activa, eliminar la culpa de la “no perfección”, superar el miedo a equivocarse, aprender a respirar los cambios y pedir ayuda para transitarlos.
Me encanta trabajar en equipo en las mudanzas y las transformaciones radicales peró sobre todo me interesan los proyectos donde nos adaptamos al ritmo de la metabolización de los cambios y descubrimos el placer de simplificar, reducir y sobre todo decidir. Porque decidir es la gran lección que nos deja la organización y que introducimos como práctica diaria para poderla mantener.

Mi experiencia profesional formando parte de equipos donde se comparte taller y almacén me acompaña y me ayuda a crear propuestas de organización específicas y espacios de trabajo higiénicos y prácticos donde todo el mundo sabe dónde está cada cosa, ganando tiempo, mejorando la eficacia y el ambiente laboral.
Por otro lado, mi pasión por el arte, los cachibaches, las bibliotecas, las colecciones y los archivos tanto físicos como digitales hacen que crear sistemas de organización personalizados de objetos específicos sea una de mis trabajos favoritos.

El proyecto de La Resolutiva plantea la Organización como un acto político, filosófico y poético donde la persona reflexiona sobre cómo relacionarse con su entorno físico más cercano y todo lo que eso supone a nivel emocional y social. También pone sobre la mesa el reparto de los trabajos relacionados con los cuidados del hogar y de la salud familiar.
La Filosofía se concentra en el tiempo como valor principal para recuperar la calidad de vida de las personas y en su bienestar por encima de las creencias limitantes del consumo masivo y en consecuencia está muy ligada al decrecimiento y la economía social fomentando el intercambio y la donación así como reducir, reciclar, reutilizar y reparar. Cuando tomamos conciencia y empezamos a amar y organizar nuestro cuerpo, nuestra ropa, nuestra casa, el siguiente paso es amar y cuidar nuestra sociedad, nuestro territorio y nuestro planeta.
La poesía aparece cuando tomamos consciencia del poder de los actos cotidianos que son gustosos y nos emocionan como poner una flor en la mesa, dar las gracias por la luz que entra por la ventana para leer o cocinar coreograficamente; así como organizar y decorar con personalidad sin caer en el pensamiento único y gozar de nuestras particularidades.
Los propósitos de cara al futuro, son consolidar una red de colaboraciones concienciadas con la ecología, el territorio y el acompañamiento a colectivos vulnerables con apoyo institucional y colaborar con profesionales de la arquitectura, diseño, educación social, nutrición, psicología, etc. para llegar a crear equipos profesionales interdisciplinarios.
