Me llamo Grit Förster, soy alemana y vivo en Barcelona. Cuando llegué a la ciudad, mi intención era quedarme solo un par de años… pero Barcelona me encantó, y sin darme cuenta ya han pasado más de veinte.
Acompaño a mis clientes a conseguir una vida más fácil y feliz a través del orden. Estoy convencida de que el orden y una buena organización simplifican la vida y generan bienestar.
Trabajar como Organizadora Profesional y hacerlo como autónoma fue, en su momento, un giro sorprendente en mi carrera. Visto con perspectiva, fue un proceso muy natural. El orden siempre ha estado presente en las distintas etapas de mi vida, y hubo tres momentos clave que marcaron este camino.
El primero fue el nacimiento de mis tres hijos. Tener niños supuso alcanzar otro nivel de necesidad de orden: no solo a nivel físico, sino
también en la planificación y la organización del día a día.
El segundo momento llegó con la lectura del libro de Marie Kondo. Recuerdo perfectamente el día que lo compré y cómo mi marido, al verlo, empezó a preocuparse por su colección de libros. Fue la primera vez que me confronté conscientemente con la acumulación y sentí el deseo de tener menos, de soltar lo innecesario en lugar de buscar más espacio para guardar.
El tercer punto de inflexión fue un artículo sobre Organizadoras Profesionales en una revista alemana. Durante muchos años trabajé en una empresa multinacional, una etapa muy enriquecedora en la que aprendí mucho y disfruté especialmente de los proyectos de mejora de procesos y del trabajo en equipo. Descubrí este artículo en un momento de reorientación profesional, coincidiendo con la compra y reforma de nuestra vivienda y con una mudanza familiar de cinco personas por delante. No sabía que esta profesión existía, pero en ese instante sentí un claro antes y después: había encontrado mi camino.
Desde entonces han pasado varios años, y poder dedicarme a lo que realmente me apasiona es un regalo. A través del orden y la organización siento que he encontrado mi lugar. Me hace profundamente feliz ayudar a otras personas y generar un impacto positivo en sus vidas.
Creo firmemente que cada persona tiene en su entorno una herramienta poderosa de transformación. Los espacios pueden sostenernos, inspirarnos y recordarnos quiénes somos y hacia dónde queremos avanzar. Este convencimiento es lo que me motiva a seguir aprendiendo, acompañando y compartiendo. Actualmente estoy finalizando mi formación en Feng Shui, una disciplina que me ha enseñado a mirar los espacios como reflejo de nuestra energía, nuestra historia y nuestro potencial.

