Hola, sean bienvenid@s a este espacio. Me llamo Rute, soy brasileña y vivo en Madrid. Llegué a España en 2004, me casé aquí y tuve dos hijos. Sin pretensiones, puedo decir que el orden siempre hizo parte de mi vida de una manera natural, una necesidad del día a día. Todo lo que yo hoy comparto, antes lo me enseñaron, lo estudié, lo probé, observé, y lo viví, y muchas veces aprendí de mis errores.
Salí muy joven de la casa de mis padres, donde me independicé a una edad temprana. Todas esas aventuras que me atreví a vivir me ayudaron a comprender la importancia de utilizar el orden como la herramienta clave para alcanzar cualquier objetivo. Para mí, nuestro hogar es el mayor emprendimiento de nuestra vida. Saberlo, administrar todo lo que entra y sale, no es una tarea cualquiera. Es necesario una planificación detallada, pues la contabilidad, al fin de mes o al cabo del año, tiene que cerrar y ser compatible, con la cantidad de dinero que ganamos. Un hogar sin orden es como un barco al alto mar, sin brújula.
¡Bendecido fue el día en que encontré La Escuela del Orden!
Tuve que hacer una pausa por motivos de salud, y aproveché ese tiempo disponible para estudiar, siendo que acabé descubriendo la profesión de Organizadores Profesionales, a través de la tele. Un trabajo que yo ya hacía sin estructura ninguna. Empecé a buscar por internet, personas que podrían enseñar técnicas avanzadas de organizar. Aunque suelo ser muy cautelosa al tomar decisiones, resulta que elegí La Escuela del Orden de inmediato, apenas al ver su logo de un árbol, me sentí conectada, fue inexplicable. ¿Cómo puede ser que solo el símbolo de un árbol me transmita tanta confianza?
Al empezar me quedé sorprendida, como Adelaida conducía el curso, y a los pocos días, pude darme cuenta, que no se trataba de cómo organizar cosas y sin de comprender el estado que las personas si encontraban. Cambié la visión que tenía de la profesión.
La organización holística cambió mi vida, me regalo la oportunidad de alinear mi propósito
con las cosas que hago.
Traemos un bagaje emocional muy grande de nuestros ancestros y antepasados, y todo eso aún se puede comunicar con nosotros a través de los símbolos y nuestros sentidos. Mientras toda esa información sea positiva, ¡está todo bien! el problema es cuando se esconde algo negativo, que se desencadena, por alguna reacción. Cuántas veces, algo es tan sencillo al ojo de algunas personas y para otras se torna tan abrumador…
Comprender el orden y todos sus beneficios, no fue difícil. A hora comprender lo que se lleva a vivir en el desorden, se tornó una prioridad en mi vida, ¡es todo un reto! pues solo a base de mucho estudio y observación, cada día puedo ir avanzando un poco más. La organización, en la práctica, es lo que nos da el sostén, para llevarnos una armonía a nuestra vida a diario. Más sí, lo que buscas es un cambio de vida, entonces te aconsejo la organización profesional, holística, pues ella te ofrece la oportunidad de integrarse a todas las partes que no están conectadas. puedes tener los sueños y metas más grandes del mundo; sin embargo, si dentro de ti hay una parte que los contradice, no lograrás lo que anhelas. Al resolver nuestros conflictos internos, ganamos la posibilidad de alinear nuestra mente, con nuestro propósito, sin tener que renunciar nuestros valores. La verdadera libertad sucede cuando dejas de vivir dividid@. La organización holística nos permite volver a lo esencial, integrando la vida moderna sin perder el equilibrio del natural.
Del equilibrio entre orden y alma, nació @organizamarinho
Mi proyecto digital se llama @organizamarinho, y nace del equilibrio entre orden y alma. Organiza, es un espacio que utilizo, para compartir contenidos, para dar estructura, claridad y sentido. Marinho es el apellido de mi padre, espíritu libre, bohemio y valiente. Y en cada proyecto vive la esencia de mi madre: comprensión, paciencia, creatividad y una lógica intuitiva. A todo eso le sumo lo mío: mi autenticidad, mi inquietud por saber, por aprender, por ir más allá. Así como la organización se transforma, yo también estoy en constante movimiento. Aprendo, experimento, siento, y descubro nuevas formas de pensar y de hacer. Esa transformación no es excepción, es mi camino. Ahora mismo estoy a punto de concluir un curso presencial, donde estuve 6 meses, estudiando Teosofía. Y es increíble, como al estudiar otros puntos de comprensión, me va fortaleciendo aún más mi pasión por la Organización Holística.
Ahora que se aproximan las vacaciones, no puedo dejar de invitarte para que conozcas mi proyecto más reciente: mi libro. LA CASA VIVE EN MÍ. Una obra nacida del recorrido interior que he hecho a lo largo de mi vida. En sus páginas comparto aprendizajes personales desde una mirada holística, donde cada palabra está escrita con intención y significado. Es una manera que encontré, para honrar a todas aquellas personas que abrieron la puerta de sus casas y compartieron conmigo sus historias y necesidades. No podría ser de otra manera a no ser haciendo visible aquella que un día me enseñó…
Uno de los mayores desafíos es aprender que en muchas situaciones un no, también es una parte positiva del proceso, además de haber la necesidad de respetar a uno mismo. ¿Cuántas veces dejamos de escuchar nuestra propia voz? Por comodidad, a veces vivimos de una manera automática, sin renunciar a aquello que nos molesta. Cada persona tiene el poder para cambiar la realidad que vives; si así lo desea, basta atreverse a dar el primer paso.
«La organización holística transformó mi vida.Hoy puedo dar voz a aquella que antes callaba en mí.»
Desde niña nunca me sentí cómoda con la idea de que un animal tuviera que morir para que yo pudiera comer. Crecí en una familia de agricultores y ganaderos, donde producíamos casi todo lo que consumíamos, incluida la carne y el pescado. Cuando fui adolescente, mi madre quiso enseñarme a matar y limpiar un pollo, pero le pedí que me permitiera no hacerlo, y desde entonces respetó mi decisión. Con el tiempo, aunque seguía comiendo carne o pescado, desde que estuviera bien cocida o bien pasada. Hasta que un día decidí dejar de consumir cualquier alimento que implicara la muerte de un animal, optando solo por aquellos que los animales comparten estando vivos, como la leche o los huevos.
No fue sencillo, ya que a mi marido y a mis hijos les encanta la carne. Respeté sus gustos sin imponer los míos y, desde entonces, en casa convivimos con dos menús a diarios: el de mi familia y el mío. Los fines de semana cocina mi marido o mi hija, y siempre preparan también mis comidas, así como yo las preparo la de ellos de lunes a viernes. Además, mi marido se encarga de todo lo relacionado con la carne y el pescado.
Hoy me siento en equilibrio y feliz con mí elección. Ha sido un acto de respeto hacia mí misma. En casa llevamos esta dinámica de forma natural, pero detrás de esa armonía hay mucha planificación, cuidado, orden y mucho respeto mutuo. Dos veces al año visito al endocrino y me hago análisis completos para asegurar que mi cuerpo está en equilibrio, siempre buscando opciones que se adapten a mis preferencias.
Es muy gratificante aprender a ordenar el mundo de las ideas, como decía Platón. Solo de ese modo podemos comprender y organizar también lo que nos rodea.





Quiero agradecer de corazón a Adelaida por su apoyo en este comienzo, a mis compañer@s por tanto cariño, y a todas las personas que incluso en silencio, me regalan la oportunidad de sentirme escuchada ! no estamos sol@s! Todos formamos parte de algo más grande.
Te deseo paz en tu corazón y luz en tu camino.
Que paséis un feliz verano ????????????
Con cariño y gratitud
Rute