Hola, hoy vengo a contarte mi historia, la historia de Ainhara, y de cómo he llegado al mundo de la organización profesional, así que ahí va. 

Pues esta es la historia de una chica que estudió química ambiental, amante de la moda y el orden, sin ser consciente que esto último se convertiría en su profesión.

Para que podáis trastear, digitalmente todo empezó aquí, en 2009:

http://dailyannie.blogspot.com

Siempre he empezado la historia de mi proyecto desde que comencé a curiosear con todo lo relacionado con la moda, desde la veintena o así. Como gran amante de la moda, siempre me he comprado y leído libros de biografías de grandes diseñadores, libros de sus mejores colecciones, de sus épocas, etc… De hecho, hoy en día, ver tendencias, nuevas combinaciones de colores y desfiles actuales o de hace diez años, me ayuda a desconectar, incluso a aliviar estrés. Es uno de mis entretenimientos favoritos. Sigo leyendo y visiono todo lo que cae en mis manos sobre moda, en artículos, documentales, películas, etc…

Pero debo confesar que nunca he empezado a contarla desde mi niñez, nunca, y cierto es, y pensándolo bien, que ahí ya empezaban a brotar algunas cositas con el orden y la moda.

Por ejemplo, con nueve años recuerdo que no era capaz de acostarme sin doblar mi ropa del día y preparar la del día siguiente en la silla, que mis perfumes, heredados de mi hermana mayor, estuvieran ordenados de mayor a menor tamaño, ordenar mi ropa de deporte por colores o hacer mi bolsa del entreno por paquetitos de ropa. En mi maleta del cole y también del insti (Adidas, por cierto) los libros y los cuadernos iban ordenados de mayor a menor tamaño, igual que en el cajón del pupitre, y así todo, todo el rato….Más tarde, ya en la veintena, hacía lo mismo en la Uni, solo que aquí mi organización se enfocó en los apuntes, cuadernos por colores (Claire Fontaine, imprescindible!), subrayadores y bolis de colores, y marcadores de todo tipo aunque no con tanta variedad como hay ahora, era el 91, lo hubiese disfrutado como una enana. 

¡Ojo!, me acabo de acordar, tenía el resumen de los apuntes en unas hojas de color y el resumen del resumen para repasar antes del examen, en otro color. De locos, ¿verdad?

Otra debilidad para mi eran los vestidos de la Nancy y dibujar, dibujar muchos vestidos, todos de fiesta, largos y con tacones. Durante muchos años, mi icono de moda siempre fue mi hermana mayor, a la que le robaba los tacones y los paseaba pasillo arriba y pasillo abajo con 7 años, fueron buenos tiempos. Tuve más de una y más de dos nancys, no por capricho, sino porque, a todas, las terminaba desencajando la cabeza de tanto peinarlas y desvestirlas para volverlas a vestir.

Antes de Daily Annie, (Qué a estas alturas ya lo habréis trasteado) y de Kenta Ordena, intenté crear Yomona.com (Así me llamo en Twitter) como asesora de imagen, que también lo soy, aunque más bien era un rinconcito dónde la gente pudiera ver moda y nuevas tendencias.

Mi lema es que nuestra imagen es nuestra tarjeta de presentación y que es algo que debemos cuidar para cualquier aspecto o situación de nuestras vidas. De hecho, mi mantra es “Yo mona”, pienso que no hay mejor escudo ante la adversidad que ir vestidos adecuadamente a los sitios.

Total, que yo soy química de profesión y tras tiempo trabajando en procedimientos y acciones de mejora, y comprobar que mi pasión por la moda incrementaba con el tiempo, decidí formarme, con todo mi empeño, en la asesoría de imagen.

Mientras esto sucedía, trabajando en vestidores y armarios de toda mi gente descubrí que no solo trabajaba su imagen si no que también terminaba organizando y ordenándolo. Justo en esa época, en 2016, me subí también a bordo de la maternidad con mi mejor complemento, una niña preciosa, lo cuál incremento mi matrocansancio, como yo lo llamo, y ralentizó la velocidad de crucero.

Siempre me interesó muchísimo el mundo del orden, como habéis podido leer ya, siempre lo he aplicado en mi casa y en muchos aspectos de mi vida, por aquel entonces sabía que existía la profesión de Organizador de Espacios, pero hasta que no llegó el 2021 que fue cuando conocí La Escuela del Orden, fue cuando, por fin, me certifiqué como Organizadora de espacios.

En mis años fuera de España descubrí el nombre de Kenta Sasano, nombre perfecto para una marca de ropa, por lo menos así siempre sonó en mi cabeza. Pero no vengo del Fashion World si no de la Química Ambiental. Así que lo metí todo en una coctelera y salió Kenta Ordena, cóctel elaborado con Kenta Pre/Post Mudanzas, Kenta Vaciados de casa y Kenta Armarios/Vestidores.

Kenta significa fuerte y ha sido ahora y no antes cuando me he podido subir, por fin, al carro de la fortaleza, largo trabajo personal, por otro lado. Así que todo indica que este va a ser el niño que nunca pude tener, con el que ayudo y acompaño en procesos de cambio.

¿Cómo lo hago?, Pues creando hogar, armonizando estancias y realizando sistemas de organización con el aporte extra de la asesoría de imagen.

Acompaño y ayudo, es básicamente lo que hago. Generalmente suelo entrar en una casa por el armario/vestidor, pero puedo salir haciendo también el trastero o la buhardilla, todas las estancias de una casa están conectadas.

Creo firmemente que detrás de cualquier desorden y desorganización hay alguna razón que lo provoca, y que comenzando a organizarse y a ordenarse la vida se termina descubriendo dicha razón.

Me especializo en vaciados de casa y pisos. Ayudando a vaciarlos con la venta del mobiliario. Poco a poco y cada vez más también vacío, oficinas, trasteros, garajes y buhardillas.

Vacío hogares para crear nuevos espacios de vida.

Soy el KO al Kaos.

Y para terminar me gustaría pasaros un tip que he aprendido a lo largo de estos años.

Para todos los que huyáis de hacer un cambio de armario y no dispongáis de un maravilloso vestidor ni de tiempo para el cambio de temporada, yo siempre aconsejo hacerse con un pequeño espacio, véase, cajón vacío o hueco en tu arcón para que cada vez que vayas a utilizar una prenda y, bien, la temperatura o la talla ya no te lo permitan por las razones que sean, tengas siempre un espacio u organizador de descarte para todo el año. 

La utilidad de habilitar un ´espacio de descarte¨ en tu mismo armario o habitación te va a ayudar a darle un final a esa prenda, bien sea para doblar y guardar para la próxima temporada, o para donar o tirar y que salga de nuestro armario porque ya cumplió su misión. Este pequeño espacio te va a liberar de tener que dedicarle una jornada completa a cambiar la ropa de temporada y al descarte de ropa y complementos que ya no utilizabas. También te ayudará a tomar decisiones rápidas y a despejar el espacio sin esfuerzo.

Día tras día vas a decidir qué se queda y qué se va de una forma cotidiana evitando atracones de ropa y complementos temporada tras temporada. Una vez que hayas decidido qué mantener, organiza tus pertenencias de manera que sea fácil acceder a ellas. Utiliza soluciones de almacenamiento que se adapten a tu espacio y mantén todo en su lugar.

Convierte esto en una costumbre y ahorrarás mucho tiempo y espacio sin esfuerzo.